El grave error de Marc Márquez y Maverick Viñales

El grave error de Marc Márquez y Maverick Viñales. Siempre hay alguien suficientemente pragmático que te pone los pies en el suelo. Antes de la salida de MotoGP preguntaron a Alberto Puig sobre la posibilidad de que Marc Márquez enlazara su séptima victoria consecutiva en COTA, pero el director del Repsol Honda, con su habitual severidad, dio a todos un baño de realidad: “Hoy es un día nuevo”. Cuánta razón.

La caída de Márquez ha sido inesperada, y puede que sea uno de sus errores no forzados más importantes que ha sufrido en los últimos años. Márquez llevaba un par de carreras sin caerse en los entrenamientos, donde suele arriesgarse al máximo buscando el límite de la pista, y en la cita tejana se encontró con una inesperada caída en uno de los puntos donde más fuerte se mostraba.



En estas últimas carreras Márquez había empezado a correr de forma diferente, tirando en solitario desde el principio, marcando el ritmo y rompiendo la carrera, en vez de aguantar con el grupo de cabeza y atacar en los compases finales, entrando en lucha con cualquier que rodara delante.

La clave durante la temporada va a ser evitar los errores, y días como el de hoy pueden resultar determinantes. En una carrera como la de Austin, Andrea Dovizioso, que hasta ahora se presentaba como el principal rival de Márquez, no tenía capacidad suficiente para responder al piloto de Honda. Por lo general, cuando está en desventaja, Márquez suele tener la habilidad para compensarlo, presentar batalla y minimizar los daños. Afortunadamente, el motociclismo es un deporte en el que el factor humano sigue siendo esencial.

El fallo de Viñales

Otra mención aparte se merece Maverick Viñales, en un Gran Premio para olvidar. Fue el más rápido en la primera jornada de entrenamientos, pero no volvió a rodar en esos tiempos el resto del fin de semana. Luego no estuvo fino en la clasificatoria, y volvió a perder terreno en las primeras vueltas de la carrera. Para colmo, un error en la salida por anticiparse le costó una penalización, y si aquello no era suficiente, un fallo en la comunicación con su pizarra le hizo interpretar que debía realizar una “long lap”, la nueva penalización introducida esta temporada para determinadas infracciones. Y al otro lado del box, Rossi viviendo su eterna juventud. Lo dicho, como la noche y el día.

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